Yo he sido una persona que ha votado; he votado a la izquierda porque era lo que tenía alrededor. Nací en ese entorno, aunque mis abuelos fueran de derechas. Mi padre, mi madre y mi hermana, muy políticos, todos de izquierdas.
Mis padres, ahora separados, siguen siendo de izquierdas y mi hermana, al casarse con uno de derechas, ha dejado de hablar de política.
Parece que si no te interesa la política o no sabes de ella, eres un analfabeto.Y ahora resulta que todo es política.
Se ha convertido en algo parecido al sexo, en el que metemos todo: amor, placer, orgasmos, intimidad… pues en la política, igual, todo acaba ahí.
Hables de lo que hables, urbanismo, sanidad, trabajo, ciudadanía… todo es política. Pero no, igual que con el sexo, nos hemos hecho un lío mental y con la política pasa exactamente lo mismo.
Se está politizando todo.
Y lo peor es que, con un voto, puedes meter a alguien que te lleve a sistemas extremos o incluso a guerras. Lo estamos viendo.
Lo dije hace tiempo y lo vuelvo a decir sin tapujos. Para mí, las personas que quieren conseguir las cosas por las malas, con violencia, intimidación y muertes, son unos completos chalados analfabetos.
El respeto y los acuerdos se logran con buenas maneras, buena educación y humildad.
Esos son los roles a seguir. Si no lo ves, como he dicho en otras ocasiones, es que estás ciego.
El sistema privado está sosteniendo al público. El trabajador y el pequeño empresario son quienes pagan los sueldos públicos. Los públicos tienen ayudas y estabilidad, y los privados sostienen todo y solo reciben algo cuando están al límite.
Al vivir en tres países diferentes y haber tenido que utilizar el sistema, he podido comprobar y cerciorarme de que, en estos momentos, necesitamos un cambio de gestión.
Hay una gran diferencia en la gestión entre lo público y lo privado, que ya resulta vergonzosa. Solo tienes que verlo en la Sanidad. Una resonancia en lo privado te da hora para no el mismo día, pero casi y en la pública para dentro de tres meses mínimo.
A mí, sinceramente, me da igual que las cosas sean privadas o públicas; lo importante es que funcionen. Lo pagamos igual, de forma directa o indirecta, pero es lo mismo.
Los ministerios no están bien dirigidos y es obvio. ¿Quiénes son los ministros? Políticos.Todas las personas que entran en un ministerio lo hacen por oposición y por estudios. ¿Cómo podemos poner a los SEO de los ministerios por ser políticos? A mí no me entra en la cabeza. Que un ministro de Sanidad sea licenciado en historia. ¡Que fuera licenciado en química, me pegaría más, pero de letras a ciencias!
Yo me repito y es solo un gesto: el día de las elecciones, vete a tu colegio electoral, pero no votes. Quédate fuera, con una silla y tu tartera, y relacionate con los vecinos. Pero por favor, no hableis de política. Hablar del tiempo, las vacaciones, sexo, lo que queráis, pero nada que esté relacionado con la política de este momento.
No necesitamos presidente del gobierno; no necesitamos tantos diputados. Y ya no es solo el dinero; es la manipulación constante.
Las leyes, podríamos votarlas directamente los ciudadanos con una app. El voto online ya existe y cada vez será más normal. Llegará un momento en el que lo raro será ir a votar en persona.
Cuando no estoy en España vivo completamente desconectada de la política, y me gusta cómo se vive así.
Te invito a probarlo. No veas la televisión, busca tus hobbies, elige bien lo que consumes y sé un buen ciudadano cultivado.
Serás virtuoso y no necesitarás que nadie te lidere. ✨



